Terarapia Cráneo-Sacral

   La historia de la Terapia Cráneo-Sacral data de principios del siglo XX, cuando el osteópata William G. Sutherland se enfrentó a la inusual idea de que los huesos del cráneo estaban diseñados para permitir el movimiento. El fue el fundador de lo que mas tarde se conoceria como Osteopatía en el campo Craneal.
  En 1970, el Dr. John E. Upledger observó de primera mano el movimiento rítmico del sistema cráneo-sacral durante una intervención quirúrgica. Entonces ninguno de sus colegas ni tampoco ninguna publicación medica podían darle una explicación a su descubrimiento. Dos años después asistió a un seminario en el que exponian las ideas de Sutherland, así como algunas de sus técnicas de evaluación y tratamiento.
   Reuniendo documentación cientifica referente a la sensibilidad táctil, el Dr. Upledger llegó rapidamente a entender la existencia de un sistema hidraúlico en el que el liquido cefalorraquídeo fluye dentro de un saco membranoso que reviste por dentro e cráneo y el canal vertebral.
   John E. Upledger se propuso confirmar cientificamente la existencia del sistema cráneo-sacral. En 1975 le pidieron que se uniera al Osteopathic College de la Universidad de Michigan como investigador clínico y profesor de biomecánica. Alli junto a un equipo de anatomistas, fisiólogos, biofísicos y bioingenieros investigaron y documentaron la influencia del tratamiento en el sistema cráneo-sacral.
   Por primera vez fue posible explicar, tanto a nivel práctico como cientifico, la función del sistema cráneo-sacral. También demostraron cómo este sistema podría ser usado para evaluar y tratar disfunciones que afectan al cerebro y a la médula espinal, así como una gran variedad de problemas de salud que antes eran incomprensibles.
   En 1985, el Dr. Upledger estableció The Upledger Institute, cuya sede en España esta en Granada desde 1998. Este centro fue creado con una función de formación e informacón para enseñar al publico y a los terapeutas los beneficios de la Terapia Cráneo-Sacral.
   La terapia cráneo-sacral usa un tacto muy suve (generalmente no superior al peso de una moneda de 10 centimos) para evaluar las restrcciones en el sistema cráneo-sacral. Esto es posible monitorizando el ritmo del líquido cefalorraquídeo al fluir por el sistema.

   Si bien los terapeutas experimentados pueden detectar este movimiento en cualquier pate del cuerpo, se siente más facilmente en el cráneo, sacro y coxis. Estos huesos están unidos a las membranas que contienen el líquido cefalorraquídeo.
   Los efectos positivos de la Terapia Cráneo-Sacral se deben en su gran mayoría a la capacidad de autocorrección natural del cuerpo. El terapeuta con suavidad emplea sus manos simplemente para asistir al médico interno del cuerpo y fortalecer las propias capacidades de autocuración.

El sistema cráneo-sacral consiste en las membranas (menínges) y el líquido cefalorraquídeo que rodean y protegen al encefalo y a la médula espinal. Esto se extiende hacia los huesos del cráneo, la cara y la boca, y desde el cráneo llega a su extremo inferior que es el sacro-coxis (el hueso final de la columna).
   Ya que este sistema vital influye en el desarrollo y funcionamiento del cerebro y la médula espinal, un desequilibrio o restricción en él puede ser la causa potencial de numerosas alteraciones sensitivas, motoras o neurológicas. Estos problemas incluyen entre otros:     - Migrañas, Cefaleas
    - Dolor Crónico de cuello y espalda
    - Alteraciones motoras y de coordinación
    - Problemas de estrés y relacionados con tensión
    - Desordenes infanties
    - Lesiones traumaticas cerebrales y medulares
    - Fatiga crónica
    - Desordenes del Sistema Nervioso Central
                                                         - Trastornos emocionales
                                                         - Sindrome de la ATM (Articulació Temporo Mandibular)
                                                         - Trantornos del aprendizaje
                                                         - Sindrome de estreés post-traumatico

Liberación Somatoemocional

   En sus investigaciones con la membrana dural y el sistema cráneo-sacro el Dr. Upledger se percato de la capacidad que presenta el tejido conjuntivo de tener "memoria". Asi como de la posibilidad de "descargar" esa memoria tisular con la recreación de la postura anatomica en la que se origino la lesión. Asi nacio lo que mas tarde fue conocido como liberación somatoemocional. Pero, ¿qué es la liberación somatoemocional?. Para contestar a esa pregunta primero hemos de aclarar que el proceso de somatización es algo, si no bueno, quizas necesario en ocasiones. Ya que en ciertos momento de nuestras vidas sea porque se junten demasiadas cosas, o porque nuestra capacidad de procesarlas sea limitada (infancia, enfermedad, etc) nuestro sistema nervioso central puede verse sobrepasado. Es en ese momento, antes de que se puedan producir daños irreparables cuando nuestro sistema va a derivar ese sobreestimulo  a la periferia (plexos y tejido conjuntivo) para almacenarlo ahí hasta que pueda ser procesado.  La periferia ejerceria de este modo de "fusible" que evita males mayores creandose asi una somatización. Esta somatización nos permite "seguir" , pero generara disfunciones y perturbaciones alli donde ha sido alojado.  La liberación somatoemocional permite al paciente descargar lo almacenado en el tejido cuando el cuerpo esta preaparado para soltar. Con lo que es el cuerpo del paciente quien busca esta liberación  y no el terapeuta quien la provoca. El terapeuta solo esta apoyando el proceso, localiza el/los tejido/os donde esta almacenado y ayuda al paciente a ser consciente de ello y a usar sus propias herramientas .
   También creo que podria ser importante aclarar que aunque el nombre de liberación somatoemocional nos pueda confundir, no siempre implica la aparición de una emoción en el proceso .
 

Orientación Pediatrica

   La Terapia cráneo-sacral con orientación pediatrica trata de ir alli donde se encuentre el bebé/niño, con un acercamiento respetuoso y sutil.
   Hay muchos acontecimientos que pueden afectar el estado de salud de un niño, empezando por su concepción hasta uno de los momentos más duros y decisivos: El nacimiento. Diferentes "contratiempos" pueden hacer que un parto no sea todo lo natural y sencillo que se desearía: vuelta de cordón alrededor del cuello del bebé, sufrimiento fetal, rotura prematura de la bolsa, uso de fórceps o ventosa para la extracción del bebé, encaje prolongado del cráneo en el canal del parto, presentación del bebé en una posición distinta a la normal (de nalgas, con un brazo, etc.), parto por cesárea, que la epidural le impida a la madre dirigir las contracciones,etc. Todas estas cosideraciones pueden afectar al niño impidiendo un desarrollo pleno. La terapia cráneo-sacral adaptada a la especial anatomía , aún en desarrollo, de los mas pequeños trata de potenciar su vitalidad a la vez que de reducir tensiones excesivas que puedan debilitar al sistema.
   En ocasiones estos niños presentan problemas para succionar, lloran inconsolablemente, son excesivamente sensibles a cualquier estimulo, vomitan o regurgitan la leche, presentan estreñimiento y gases, se arquean hacia atras al cogerlos tumbarlos, presentan asimetrias en la forma de la cabeza, torticolis, etc
   Puede ocurrir que los síntomas aparezcan al comenzar el colegio: hiperactividad o sindrome de dificultad de atención, alteraciones visuales o auditivas, dificultades con la lecto-escritura, aparición de cifosis y escoliosis.
   Toda esta sintomatología nos puede estar indicando que una estructura esta restringida, irritada, o hipo/hiperestimulada. La terapia cráneo-sacral ayudara al sistema a regularse dentro de sus capacidades. De todo lo anteriormente citado se desprende que sus indicaciones son:
                                - Desordenes del sistema nervioso central
                                - Dificultades sensoriales: auditivas, visuales
                                - Asimetrías craneales
                                - Alteraciones motoras y de coordinación
                                - Desordenes de ateción e hiperactividad
                                - Cifosis, escoliosis, asimetrias pélvicas, etc.
                                - Transtorno del aprendizaje
                                - Problemas ortopédicos
                                - Migrañas, cefaleas
                                - Transtornos respiratorios y degestivos: cólico, estreñimiento, etc.